SUVINIL 50 AÑOS
En 50 años Suvinil construyó su historia. Conquistamos su respeto
a través de nuestro empeño en ofrecer productos de calidad. Por
eso, Suvinil es hoy una marca de personalidad única en el mercado,
reconocida en Brasil.
Suvinil comienza con una pequeña planta nacional de pinturas a
base de látex sintético.
LA HISTORIA DE SUVINIL COMIENZA EN 1961...
...con Súper, una pequeña planta nacional de pinturas a base de
látex sintético, fundada por Olócio Bueno y comprada por Glasurit,
empresa de Basf. Para algunos, la vida comienza a los cuarenta.
Para Suvinil, la plenitud llegó antes. Más exactamente cuando
alcanzó el liderazgo del segmento de pinturas predios y casas, en
la década de 80, y vio aumentar, año tras año, su participación en
el mercado brasileño.
Suvinil comienza cuando el empresario paulista Olócio Bueno,
propietario de Súper, hasta entonces fabricante de pinturas
automotivas, decidió copiar una pintura a base de látex sintético,
llamada PVA.
El compuesto, también conocido popularmente como vinil, hizo con
que Bueno cambiara el nombre de su empresa a Suvinil, formado por
'Su', de Súper, y 'Vinil'. Tres años después, el negocio de
pinturas automotivas crecía y nacía Combilaca, nombre inspirado en
la Kombi, de Volkswagen, empresa a la cual le vendía prácticamente
toda su producción de pintura automotiva.
1961 - BASF ENTRA AL RAMO DE PINTURAS.
En esa misma ocasión, en 1961, en Alemania, BASF ingresaba al ramo
de pinturas, adquiriendo Glasurit Werke, una de las mayores
compañías europeas del sector. Tras intentos en vano con empresas
americanas, japonesas y austriacas, Bueno se dirigió a BASF al
saber que Glasurit pretendía instalarse en Brasil. En su
declaración para el libro 'La industria de pinturas en Brasil',
Bueno cuenta:
"Yo les escribí a los americanos para vender la empresa , y ellos
me contestaron que para conversar conmigo yo tenía que depositar
100 mil dólares en la cuenta de ellos. Intenté DuPont, pero ellos
querían saber tantas cosas que desistí. Entonces pensé: 'Los
alemanes perdieron la guerra y deben ser más modestos'".
Los alemanes compraron el 60% de las cuotas de Combilaca, cuyo
nombre comercial pasó a ser Glasurit-Combilaca Ltda. En 1969, BASF
fundó Glasurit do Brasil S.A., que incorporó las empresas Combilaca
y Suvinil.
Suvinil surgía con la producción centralizada en São Bernardo do
Campo y algunas estrategias innovadoras: el director de ventas,
Augusto Cretella, buscaba pintores de pared y suministraba latas de
pintura con modificaciones para saber si el producto les gustaba.
Las respuestas de los pintores se enviaban al laboratorio con la
recomendación de que hicieran los cambios más adecuados. Con ello,
Suvinil producía la pintura que el pintor quería. Douglas Henrique
Orlando, propietario de la Casa São Paulo, que hace 48 años es
cliente de Suvinil, recuerda: "Ellos suministraban pintura
directamente a pintores y empresas de pintura. Creo que eso ayudó a
que la marca se perfeccionara más rápido".